poemas, poesia, poesias poemas de amor, poemas romanticos  
poemas de amor, poemas romanticos, cartas de amor, poemas tristes






Home   Pensamientos    Reflexiones   Poemas   Contacto

La fugacidad de la vida

 

Como la canción de un fantasma, me pregunto porque de una era para otra nadie me hace caso, todos me ignoran, el frío helado que sentí una noche de primavera me atrapa por completo; no sé lo que pasa, mis parpados ya no se cierran, mis ojos ya no ven la dulzura y el éxtasis de la vida en mis seres amados, parece como si nadie me extrañase, pero por qué?, tengo miedo observo a demonios que me acechan esperando un mal movimiento para extinguirme, trato de retroceder al pasado pero todo es confuso y se nubla poco a poco.

De pronto entro a un cuarto sobrio, sin mucha luz, en el interior se encuentran todos los seres a los que les dedique todo mi cariño y mi amor, pero, porque, porque todos sollozan en silencio se abrazan entre sí, murmuran lamentándose de algún acto inevitable que no logro comprender; al contrario creo mi dolor se desvaneció ya no hay sufrimiento ni odio, y toda la tristeza que había en mi corazón se esfuma como el amanecer se funde con el día, como los meses a los años, como mis triunfos o mis derrotas.

Te observo cual ángel fugitivo, mientras tu contemplas desorbitadamente en las sombras, porque mi dulce vida?, yo no quisiera esto pero lo inevitable se cumplió la profecía que nunca imaginé se amotino frente a mi cuerpo desintegrándome por completo, quise darte lo mejor, nunca desee hacerte daño o sacar lágrimas de sangre en tu corazón; Por favor, por Dios, te lo suplico ya no llores más, ya que no puedo ser reciproco hacia ti; estoy bien no se preocupen por mi extráñenme pero no me idolatren, ya que podrían sufrir el mismo destino que yo.

Ahora lo entiendo mi sirena, finalmente lo comprendí creo que el pánico a saber quién es el ser en ese féretro se funde con mi mente, todo se aclara para mi, he muerto verdad, mi alma es la que escribe desesperadamente estas líneas antes que el humo del último cigarro se extinga; es difícil de aceptar y creo que sólo una cosa me haría regresar de la muerte: Tú, deseando con todas mis fuerzas besarte, abrazarte, cuidarte y verte envejecer junto conmigo, pero tristemente eso no sucederá, lo único agradable de esta situación es que por fin puedo irme a un lugar tranquilo donde puedo meditar eternamente ya que sabré que aunque no me encuentre aquí los demás te cuidaran y verán por ti.

Me despido dulce corazón, el barco de cristal me llama, me seduce invitándome a un banquete inmortal donde la noche será eterna y la luz del palacio siempre estará prendida, ya no sentiré frío sabiendo que hay un lugar en tu memoria para mi, lucha, sal adelante, afronta al diablo con veracidad e ímpetu, hazlo por mí, por ti, por todos, pero nunca, nunca te dejes vencer pelea hasta el último suspiro que te quede sólo así podrás demostrarme que la vida no es tan dolorosa como parece. Recuérdame como lo que fui, un simple ente con alma de payaso que en los momentos más cruciales lo echaba a perder, pero que en los momentos difíciles siempre, siempre estuvo y estará contigo aunque ya no puedas verme…

 
Idea original y texto: Rey Lagarto

Colaboración de Rey Lagarto
México








 


¿Te  gustaría  que  tus escritos aparezcan en Tu Breve Espacio? Te doy el crédito por tus colaboraciones. haz click aquí

También dime si deseas que ponga tu correo en tus colaboraciones o no.

¡Gracias!

links  y  galardones