No tuve odio contigo, porque se me acabo el descaro. Las ganas. El
hambre.
Te vi y pude acercarme a tus miedos que latentes estuvieron en silencio.
Abrí la puerta, y trate de encontrar un poco de luz.
Solo encontré abandono, sequía, restos de lo que fue una
aventura sin comienzo.
Escrito en el 2007
Colaboración de Gianino
México
