Te convertiste en mi mundo, en mi sueño y mi motivo de vivir, me acostumbre a tu mirada a tu sonrisa y a tu belleza, me acostumbré a perderme cada día en tus ojos, y me acostumbré al calor que daban tus abrazos, me acostumbré a todos tus enojos, a tus celos, a tu mirada,
se volvieron parte de mi vida y es doloroso que todo eso te lo hayas llevado, no sé a donde, no sé por qué, sólo sé que te convertiste en aquello, que jamás pensé que encontraría, me refiero a mi sueño
el cual creía que eras tú.
Te fuiste y a la vez te quedaste muy dentro de mí… ¿Por qué no te fuiste completamente de mi vida, ¿por qué no te llevaste tu imagen?, ¿por qué la dejas en mi mente?, y si te fuiste, por qué sigues en mi corazón o ¿es acaso que yo no te dejo ir y te llevo muy dentro de mí?, ¿será que me he obsesionado contigo? o ¿realmente será que te amo?
de una manera más fuerte que yo, más fuerte que tú, no sé y no lo sabré… Pero te extraño tanto que sin ti, ya no sé que es ser feliz.
Pero, por favor, ya vete de mis sueños, de mi mente, de mi corazón, llévate todo, así como el viento se lleva tu aroma, tú ven y llévate todos tus recuerdos. Llévate este amor que aún siento, destrúyelo, porque me mata saber que todo me dejaste, y que todas aquellas cosas que olvidaste son como dagas al corazón.
Te fuiste pero sigues aquí, en cada flor, en cada amanecer, en cada anochecer todo esto es sólo consecuencia de tu adiós, que me vuelve loco por tanto amor… Te convertiste en una realidad fantasiosa, en aquella estrella, que sólo salía para iluminar mis sueños, que horrible es aceptar y comprender que ya no estas aquí, que te fuiste, y que jamás volverás.
¿Por qué?, ¿por qué no te puedo olvidar?, en este momento te extraño un poco más, el tiempo ahora es mi enemigo, sólo el del espejo es mi único amigo, que siempre me pregunta ¿dónde estás? Y mis sentimientos se derrumban mientras se preguntan, ¿por qué no estás para curarlos con tu bello amor?, porque sigo pensando que volverás, sí, cada vez que sueño contigo, es un martirio, soñar con el momento en que te vi partir.
De una manera más fuerte que yo, más fuerte que tú, no sé y no lo sabré, pero te extraño tanto que sin ti, ya no sé que es ser feliz.
Pero, por favor, ya vete de mis sueños, de mi mente, de mi corazón,
llévate todo, así como el viento se lleva tu aroma, tú ven y llévate todos tus recuerdos… Porque, tan sólo quiero saber… ¿Por qué te fuiste?