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El pescador de ilusiones
-Que te pasa?
-Nada estoy bien.
-Hoy hace días que de mis bromas no te ríes, las flores
que regalé, que de envidia se murieron no te alegraron la tarde;
mis besos los mendigo, las caricias te las hurto, de tu mano ya no pende
mi cuerpo. Que pasa?
- (silencio)
- Hoy te fuiste donde tu amiga del trabajo, pero si la ves todos los días
de que has querido hablar con ella?
- Eso no importa, de cosas.
- Amor, quiero saber que es lo que te pasa no soy tonto, no te hago feliz?
Estas aburrida de mi? parece como si no me amaras.
- (lagrimas).... (silencio)
- Que es esto? por qué lloras preciosa? tu me has estado insistiendo
en que me vaya a la playa con mis amigos por el fin de semana es acaso
que quieres estar sola?
- Creo que si. Pero te amo.
- Quieres pasar un tiempo sola o un tiempo sin mi?
- Sería mejor que pase un tiempo sola.
- Cinthya, en éstos cuatro años no he hecho otra cosa que
amarte, he vivido entregado a ti, y ahora me dices que quieres pasar un
tiempo sola sin pelear ninguna batalla y darte por vencida, no es justo,
me dejas sólo como mi sombra por qué no me has hablado de
esto. (llorando)
- Sólo es que necesito un tiempo, yo te amo tu me has hecho feliz
siempre sólo es que hemos perdido la ilusión, ya no es lo
mismo hemos caído en la rutina, necesito un tiempo para pensar
las cosas.
- Se me va la vida.
- A mi también.
- No lo hagas.
- Tengo que hacerlo.
Al día siguiente falté al trabajo, me fui a la playa. Como
es costumbre para mi, me fui a pescar. Considero que todo es mi culpa,
yo dejé que pasara, por que lo hace, no lo merezco, que hago, te
extraño mi preciosa, ella me dijo que me va llamar, donde esta
mi celular, no llama que hago, te amo Cinthya, picó una mojarra,
pesco ilusiones, la recuerdo, lloro, recojo mi caña y me voy, es
de noche.
El domingo pude tener paz, sólo para morir de nuevo en cada respiro
cargado de su aliento, en cada segundo en que no pensaba fui feliz. Me
impactaron certeros flechazos al estómago cada vez que veía
su pelo, sus manos y yo que veía las mías que ya no la alcanzan,
de que me servía la voz si no la escuchaba, y el maldito celular
que no sonaba.
El lunes la llamé, soy débil, la amo.
- Hola.
- Hola.
- Como estás?
- Bien.
- Yo no, ya quieres hablar o todavía?
- Todavía.
- Ok, chau.
- Chau.
Si antes estaba muerto ahora lo estoy más, y las voces que me matan,
por que lo hiciste, otro fin de semana mas, no te va llamar, por qué
esta bien, esta con otro, ya no te quiere, daría todo por verte,
soy un tarado. Pesqué muchas ilusiones en la playa, me puse a escribir,
aquí estoy, no se que hacer, no se amar o dejarme morir.
Después de cuatros años, seis meses y varias horas
de profunda agonía, de entregado y sacrificado amor sin tregua;
perdí a la persona que amo. No pude mantenerla enamorada de mi.
Perdí la vida aquel día hoy sólo soy un alma en pena
con una implacable voz inaudible que me dice no te lo voy a perdonar.
Colaboración de Martin Castro Williams
Perú
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